
El Presidente de la República, Secretario General del Frente Polisario, Mohamed Abdelaziz, pronunció un largo discurso ante los participantes del Festival Mundial de la IUSY que se celebra en Zanka, Hungria del 15 al 21 de julio.
Seguidamente el texto integro de la intervención del Presidente de la República ante la Conferencia: Sahara Occidental, última colonia en África
“Señoras y señores en la Dirección de la IUSY,
Honorables invitados,
Participantes en esta digna congregación juvenil,
Es para todos nosotros un inmenso placer que el pueblo saharaui esté invitado a este gran cónclave juvenil, que es el Festival de la IUSY 2009.
Estamos sumamente agradecidos a esta Organización por cursarnos tan amable invitación para acogernos en las actividades de este festival, al igual que lo estamos a la organización juvenil húngara que nos aloja en este país milenario, Hungría, y en esta hermosa ciudad, Zanka.
Como bien saben, la cuestión del Sahara Occidental es la última cuestión de descolonización, figura en la lista referente a los asuntos de los Territorios no Autónomos de las Naciones Unidas desde 1963, y cuya resolución está en la aplicación del principio de autodeterminación consagrado en la Carta de las Naciones Unidas.
Tanto el informe de la Misión Visitadora de las Naciones Unidas como el Dictamen del Tribunal Internacional de Justicia de 1975, y que fueron respaldados por resoluciones e informes posteriores, como pueden ser el dictamen del Vicesecretario General de las Naciones Unidas para los Asunto Jurídicos de 2002, lo que en definitiva viene a confirmar esta realidad incontestable, y consagra la responsabilidad histórica y jurídica tanto de las Naciones Unidas como del Estado español para concluir el proceso de descolonización en el Sahara Occidental.
En 1973, se constituye el Frente POLISARIO, como representante legítimo y único del pueblo saharaui, en defensa de su sagrado derecho a la autodeterminación e independencia, al igual que el resto de los pueblos del mundo. La posición del Frente POLISARIO es la posición de la legalidad internacional, y es que la soberanía en el Sahara Occidental es un asunto que compite única y exclusivamente al pueblo saharaui. No hay nadie que pueda tomar semejante decisión en su nombre; por ende habría que darle la última palabra para que tome su decisión con total libertad, transparencia y democracia.
La decisión del Reino de Marruecos de invadir militarmente al territorio del Sahara Occidental el 31 de octubre de 1975, con todo lo que le acompañó de asesinatos, exterminio masivo, bombardeos con napalm y fósforo blanco ambas prohibidas internacionalmente, así como el reparto del territorio del Sahara Occidental con el régimen mauritano de la época, con la bendición del Estado español, constituyó una violación flagrante a la letra y al espíritu de los preceptos de la legalidad internacional, que condujo a un estado lamentable, por el que pagó y sigue pagando un alto precio el pacífico pueblo saharaui, el hermano pueblo marroquí así como el resto de pueblos de la región.
El Gobierno marroquí fue quién renunció a todos los compromisos contraídos con la comunidad internacional al respecto. Suscribió con la parte saharaui el Plan de Arreglo onusiano en 1991; firmó los Acuerdos de Houston (Texas) en 1997, que complementan el plan anteriormente citado, que se basan todos ellos en la organización de un referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui. El Reino de Marruecos no se conformó solo con la obstrucción deliberada e incesante de los esfuerzos onusinos, sino que anunció públicamente en el año 2004 su rechazo al referéndum de autodeterminación y a cualquier otra solución que no legitime su ilegal ocupación al Sahara Occidental.
Así pues, hoy por hoy el conflicto del Sahara Occidental es un conflicto entre la fuerza ocupante marroquí, que viola todas las resoluciones y convenciones internacionales, y que se propone imponer un ilegal hecho colonial; y entre el pueblo saharaui, bajo la dirección del Frente POLISARIO, que no aspira mas que se le reconozca un derecho humano fundamental, tan sagrado como legítimo, que lo consagran todas las normas y cartas internacionales, y que no es otro que el derecho a la autodeterminación.
En un momento en que persiste la parte marroquí en su desacato, con el respaldo de potencias internacionales muy conocidas, encabezadas por el Gobierno galo, con ánimos de imponer soluciones coloniales, que condiciona la aceptación de lo que ha dado en llamar el plan de “autonomía en el marco de la soberanía marroquí” como solución única y restringida al conflicto. Los saharauis arropados, por todos los hombres libres del mundo, luchan por la solución democrática, transparente y justa que encarna el referéndum de autodeterminación.
El Gobierno marroquí, que presume de democracia y aperturismo, pretende imponer a los saharauis una opción única y restringida, que el mismo determina, para consultarles posteriormente. No se puede imponer a la gente una opción única e intentar presumir que se es demócrata.
El Frente POLISARIO demostró desde un primer momento su disponibilidad para que se alcanzara una solución justa y pacífica. Es más, aceptó que figurara entre las opciones del referéndum, la opción a la autonomía, que reivindica Marruecos junto a las otras dos opciones, la de la independencia y la integración, que determinó las Naciones Unidas, y que fueron aceptados por ambas partes. Esperamos ansiosamente de que la parte marroquí dé muestras de una actitud más responsable y de una voluntad política sincera para que se coronen con éxito las negociaciones que se realizan bajo los auspicios del Secretario General de las Naciones Unidas y su Enviado Personal para que se puedan implementar los preceptos de la legalidad internacional, garantizándole al pueblo saharaui el ejercicio de su derecho inalienable a la autodeterminación e independencia.
Lamentablemente hay que reconocer que, hasta la fecha, no hemos podido apreciar un progreso bien encaminado en la postura marroquí. Es más, la postura de la parte marroquí se empecina cada vez más y el desaire de la misma hacia las resoluciones y convenciones internacionales es notorio.
Es menester recordar, la existencia de un aterrador muro militar erigido por el ejército, sui géneris en siglo XXI, en el Sahara Occidental y a la cual divide, tanto al territorio como al pueblo de la misma, a lo largo de 2400kms, pertrechado con un dispositivo militar d millares de efectivos, un arsenal bélico de lo más diversificado, fortificaciones así como millones de minas, entre las que se encuentran as minas antipersonales, que están prohibidas internacionalmente, que no cesan de acabar con la vida de saharauis inocentes.
Sería oportuno recordar de que existe una política de emigración forzosa de los saharauis hacia el interior de Marruecos, de asentamiento de colonos marroquíes en los territorios saharauis bajo ocupación marroquí, de saqueo sistemático de los recursos naturales saharauis, en contra de los preceptos del Derecho Internacional, como demostró el Vicesecretario General de las Naciones Unidas para los Asuntos Jurídicos, el Sr. Hans Corell, en 2002, y lo reafirmó en 2008.
No se comprende para qué firmó la UE un acuerdo de pesca con Marruecos que afecta a las aguas jurisdiccionales saharauis bajo ocupación marroquí, que les permite a ambos esquilmar de forma ilegal al banco de pesca saharaui.
Puede que no nos opongamos a que se conceda a Marruecos un estatus avanzado al Reino de Marruecos, dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas, ante la UE, pero lo que no podríamos entender es que la Europa civilizada y respetuosa con los preceptos del Derecho Internacional, tome semejante decisión sin excluir al Sahara Occidental bajo ocupación marroquí, sobre la que Marruecos no tiene ninguna soberanía, por tratarse de un territorio que aún no se ha autodeterminado y bajo mandato de las Naciones Unidas. Es de una incoherencia alarmante de que la Europa de las libertades y de los derechos humanos tomase semejante decisión sin condicionar la misma a que el Gobierno de Marruecos cese de forma inmediata en sus violaciones de los derechos humanos de los saharauis, en sus políticas de asentamientos y de pillaje a los recursos naturales saharauis.
No se podría lograr en absoluto un verdadero y duradero desarrollo en el Magreb, en el norte de África y en la región del mediterráneo sin que antes se alcance un arreglo al conflicto del Sahara Occidental sobre una base justa y clara. La paz verdadera y definitiva, que garantiza la estabilidad, el desarrollo y la integración en la región, pasa inexorablemente por garantizar que el pueblo saharaui pueda ejercer su derecho inalienable a la autodeterminación e independencia.
Señoras y señores en la Dirección de la IUSY,
Honorables invitados,
Participantes en esta digna congregación juvenil,
Venimos de África, de ese gran continente que sufrió y sufre de toda clase de colonialismos, injusticias y explotaciones, a lo largo de prologados siglos, y que fue muy firme en la posición que le honra, al respaldar a causa saharaui así como en la defensa de los principios de descolonización, autodeterminación así como el respeto a la intangibilidad de las fronteras heredadas del colonialismo. La República Saharaui, como miembro fundador de nuestra organización regional, la Unión Africana, comparte las profundas preocupaciones de sus hermanas, las naciones africanas respecto a la grave situación que atraviesa el continente, política, económica y socialmente.
Nuestro continente tiene una necesidad extrema a que se le brinde ayuda urgente para salir del subdesarrollo, la pobreza, la hambruna, las epidemias y los conflictos armados que se ceban con la vida de millares de africanos. Y con motivo de la celebración del Festival de la IUSY 2009, quisiéramos recordar que tenemos la firme convicción de que África va a estar muy presente al igual que el resto de los continentes, mediante una participación activa en todos los temas que se vayan a abordar en las discusiones, las conferencias y foros juveniles.
Señoras y señores en la Dirección de la IUSY,
Honorables invitados,
Participantes en esta digna congregación juvenil,
La UJSARIO se afilió desde hace mucho tiempo a la IUSY, y está presente en todas las actividades de la organización contribuyendo positivamente a llevar a cabo los programas y resoluciones de la misma. La adhesión del Frente POLISARIO a la gran familia de la Internacional Socialista, no deja de ser una posición noble y decidida que le honra a la Internacional Socialista, por una parte, y por otra denota la coherencia de las posiciones y aspiraciones del Frente POLISARIO con los valores y objetivos que tiene trazados la Internacional Socialista.
Compartimos con vosotros esa firme convicción de que no se puede lograr ningún progreso en ausencia de la paz y la estabilidad, no se puede alcanzar la estabilidad sin seguridad, justicia y democracia; y no habrá democracia sin libertad y dignidad. Nosotros luchamos por alcanzar los mismos objetivos que defiende la IUSY, por un mundo en el que reine la paz, la libertad, la democracia, la justicia social, la igualdad, y derechos de las persona y los pueblos a la autodeterminación, a expresarse libremente y a solidarizarse con el resto de pueblo del mundo.
No quisiera desperdiciar esta ocasión sin antes deshacerme en elogios a la IUSY, por sus posiciones de principios en apoyo a la lucha del pueblo saharaui para recuperar sus derechos legítimos a la libertad, la autodeterminación e independencia.
Vuestra organización ha estado siempre presente, con fuerza y perseverancia, con la juventud saharaui, le apoyó en los diferentes foros internacionales en lucha por la libertad, la justicia y la paz en el Sahara Occidental. Vuestra organización envió delegaciones, al más alto nivel, a los campamentos de refugiados saharais, firmó convenios de amistad así como programas de solidaridad en común con la juventud saharaui.
Sois por consiguiente unos testigos presenciales, al estar presentes sobre el terreno, habéis podido constatar la dimensión de la grave situación que provocó la invasión militar marroquí al Sahara Occidental así como la voluntad y determinación tan notorias de los jóvenes saharauis para afrontar las inclemencias meteorológicas más adversas a pesar de los escasos medios. Habéis podido cercioraros de los ingentes esfuerzos desplegados por parte del Frente POLISARIO y el Gobierno saharaui en pro darle mayor relevancia al papel que desempeña la juventud en el proceso de liberación, edificación y desarrollo.
Vuestra organización se ha granjeado la confianza y la simpatía no solo de la juventud saharaui, sino del pueblo saharaui en su conjunto, porque con vuestra lucha incesante y vuestra defensa de su justa causa, que no es otra que defender los principio de autodeterminación, descolonización y el respeto de los derechos humanos le habéis insuflado ánimos para una mayor determinación y apego a sus derechos legítimos que le consagra la Carta de las Naciones Unidas.
La juventud y pueblo saharauis os necesita hoy más que nunca. Necesita de la solidaridad y respaldo de la ISUY. La juventud saharaui dirige parte de vuestra lucha global contra la injusticia y la tiranía. Es vergonzoso que en los albores del S. XXI siga habiendo un pueblo todavía bajo yugo colonial. Ante eso, no se puede guardar silencio. Estáis invitados a brindar vuestro apoyo en Europa y en el resto del mundo para fortalecer e incrementar ese noble trabajo de solidaridad con una causa justa y un pueblo agredido. Tenemos la firme convicción de que no le vais a decepcionar y de que seguiréis arropándole en su lucha para erradicar el último vestigio colonial en África.
Decir futuro es decir juventud. Esta enorme congregación juvenil hoy presente en Zanka, Hungría, para participar en el Festival de la IUSY 2009, es para nosotros una fuente de inspiración y un referente, nos sentimos sumamente orgullosos de poder estar hoy junto a ustedes, de que nuestra organización juvenil esté presente y muy activa en vuestra organización. Estáis junto a nosotros, al igual que lo estamos nosotros, y todos estamos en pro del desarrollo y la libertad, en pro de nuestra lucha contra cualquier manifestación que denote injusticia, tiranía o maltrata la dignidad humana así como contra la pobreza y la marginación.