martes, 10 de marzo de 2009

La Universitat analiza la difícil situación en la República saharaui

Levante-EMV, Valencia
La Federación de Asociaciones de Solidaridad con el Pueblo Saharaui de la Comunitat Valenciana celebró en Valencia el 33 aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). El acto, organizado en la Facultad de Filología de la Universitat de Valencia, sirvió para poner de relieve la situación actual por la que pasa el conflicto saharaui y la fuerza que este pueblo todavía tiene para seguir reivindicando recuperar su país, el Sahara Occidental.
El acto consistió en una charla que ofreció el Delegado Saharaui en la Comunitat, Mohamed Mamun, donde se destacó el papel preponderante que tiene España en la resolución de este conflicto y la deuda histórica de nuestro país con el pueblo saharaui.

Tras la vertiente más política del acto, las denuncias vinieron de la mano de la poesía, gracias a la participación de dos de los poetas que forman parte de la Generación de la Amistad Saharaui, Mohamed Ali y Zahra El Hasnaui. Ambos poetas hicieron una introducción hablando de la cultura árabe para después centrarse en la cultura saharaui, destacando la importancia de la cultura oral de este pueblo y por tanto de la dificultad de recopilar dicha riqueza cultural.

El acto finalizó con la lectura de poemas extraídos de los diferentes libros publicados por estos jóvenes poetas: Aaiun: gritando lo que se siente y Um Draiga, versos refugiados.

Las claves del conflicto

La Federación recuerda que el conflicto data de 1975 y es fruto "de una descolonización no concluida por la actitud de obstrucción del Gobierno de Marruecos, con la permisividad de la Comunidad Internacional (ONU y UE), el apoyo del Gobierno de Francia y la no asunción de los diferentes Gobiernos de España de su responsabilidad política como antigua potencia colonial".

El pueblo saharaui tiene reconocido el derecho de autodeterminación a través de múltiples resoluciones internacionales, sin embargo, matizan fuentes de la Federación: "el gobierno de Marruecos impide su aplicación una vez más, vulnerando la legalidad internacional y propiciando una situación en la región de inestabilidad e inseguridad. Como fruto de esta situación, 200.000 saharauis viven desde hace 33 años refugiados en el desierto argelino de Tindouf, otra parte de la población continua viviendo en el Sáhara Occidental donde diariamente "Marruecos vulnera sus derechos fundamentales y son sometidos a torturas y maltratos".