JAVIER ELZO El ver a un lehendakari en ejercicio sentado en el banquillo de los acusados es una humillación para un vasco. Ver a un candidato a lehendakari en el mismo banquillo un desprecio a la sociedad vasca. Que le acompañen en el banquillo las personas con las que se entrevistaron, miembros de la izquierda abertzale, al objeto de llegar a la pacificación de Euskadi, acusados todos de desobediencia, indica hasta qué extremo algunos jueces han caído en la egolatría y la sinrazón, por decirlo de forma suave. Por situaciones ególatras similares en el país vecino, el presidente Sarkozy ha propuesto este jueves (mera coincidencia) suprimir determinadas funciones del Juez Instructor en particular y del enjuiciamiento criminal, en general. Aunque todo esto es peccata minuta si lo comparamos con la situación en el ghetto de Gaza.
Sarkozy (y bien sabe Dios que no era santo de mi devoción) ha tenido, el primero, el coraje de irse a Israel, a Egipto y a Siria y hablar claro. Pero si los israelíes no hubieran bombardeado, «por error», una escuela de la ONU y matado a cuarenta escolares, sus esfuerzos hubieran resultado aún más baldíos.
Todos miramos con horror lo que está sucediendo en Gaza. Aunque no sepamos a quien llamar terroristas, si a la gente de Hamás o a los responsables de Israel. Para mi los dos son terroristas pues intentan resolver sus problemas aterrorizando a la población, definición básica del terrorista. Nos quedan las imágenes de tanta gente encerrada en la ratonera de Gaza, sin escapatoria posible, al albur de una bomba, sin saber donde meterse, sin comida ni bebida y, si todo sigue así, en pocos días sin energía para realizar operaciones y aliviar a los heridos.
Israel está mostrando al mundo que haber sufrido un holocausto, con más de ocho millones de judíos exterminados en campos de concentración, no es suficiente para hacer ellos lo mismo con las personas encerradas en Gaza y con el saqueo de los que quieren seguir viviendo, es sus tierras, en Cisjordania.
¿Qué podemos hacer más allá de horrorizarnos ante la pantalla de televisión?. Apoyar las acciones de los organismos defensores de los derechos humanos de 'todos' (no solamente de los 'suyos', especie que aquí conocemos bien) para que paren esta barbarie. Exigir a los gobiernos europeos que se impliquen y decir a la Embajada de Israel que rechazamos su ecuación de que la vida de un israelita vale la de cien palestinos.
En fin, el secretario general de la ONU, acaba de nombrar el enésimo mediador en el conflicto del Sahara Occidental que enfrenta a Marruecos y al Frente Polisario desde hace 33 años. Recuérdese que una parte del territorio del Sahara está en manos de Marruecos que aplica su 'ley' sin que los saharauis lancen misiles como Hamás a Israel. Pero hay menos periodistas en el Sahara que este jueves en la apertura del esperpento de Bilbao.
¿Tendrán que matar marroquíes los saharauis para que la comunidad internacional se interese, de verdad, en ellos? ¿Es políticamente rentable el terrorismo?
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