




En el V congreso internacional cultura y desarrollo celebrado en La Habana, Cuba del 11 al 14 de junio de este año, asistí en representación del Ministerio de cultura Saharaui con un trabajo conjunto con la Universidad de Girona sobre el patrimonio cultural del Sahara occidental, y en estos días de congreso aprendí una frase bonita, “yo no apoyo a cuba, yo me apoyo en cuba”.
La verdad es que todo ha sido muy emocionante y sobre todo muy adonis. Jamás he imaginado que mi vida iba a pasar algo semejante, no se trata de mi presencia en el congreso aunque ha sido un honor representar a mi pueblo en un concilio de esta dimensión cultural, sino, se trata de un gesto de sentimientos humanos y de agradecimientos que llevo conmigo en mis manos.
Días antes de partir hacía Cuba, en una charla de té junto a unos amigos que hemos estudiado en Cuba y actualmente nos encontramos en España…, nos surgió la idea de tomar una iniciativa solidaria hacia la isla, como un agradecimiento a la revolución cubana, por los años de acogida y de calor que nos había brindado.
Después de un meticuloso estudio, hemos concretado una idea, acto seguido pusimos manos a la obra para implicar a más jóvenes saharauis que han estado estudiando también en Cuba. La idea consiste en que cada uno de nosotros aporta una cantidad simbólica, para ayudar y a paliar una demanda social de una escuela especial de niños cubanos en ciudad de la habana; que lleva el nombre del fundador del frente Polisario, el mártir el wali mostafa seyid, una pequeña escuela de 100 estudiante especiales, de los cuales 24 son niñas y el resto varones.
Gracias a la disponibilidad y la colaboración de un pequeño grupo de estos jóvenes, que han depositado su confianza en mi y a los otros que por una razón u otra no han podido esta vez colaborar, pero han apoyado la idea; Se ha reunido una cantidad de dinero y así hemos podido comprar: Material de limpieza y de higiene, material didáctico, juguetes, material escolar,…..entre otros. Se han obsequiado a los mejores estudiantes y trabajadores del curso escolar. Esta escuela representa el símbolo de hermandad y de lucha para el pueblo cubano y saharaui, esta seña solidaria es hacer sonreír a los 100 niños cubanos de este centro y sus trabajadores. Y demostrarles con hechos que a pesar de las circunstancias de nuestro pueblo no lo tenemos olvidado y que están presentes.
Este tipo de iniciativas, sin duda alguna alimenta aún más los lazos existentes entre nuestros pueblos hermanos, así también queda plasmado el agradecimiento de miles de jóvenes que han estado viviendo y estudiando en Cuba.
Cuba es algo que nos une, Cuba es algo que siempre arde en la memoria y el presente de cada joven saharaui que ha estado estudiando en esta tierra, Cuba es el ejemplo digno y el soporte a nuestra lucha heroica, Cuba lo es todo para el Sahara y el Sahara es mucho para Cuba.
Creo que una imagen vale más que mil palabras, por lo cual adjunto las fotos de mi visita a la escuela y sus estudiantes cubanos, esbozando una sonrisa de agradecimientos. La verdad seria de mucho interés continuar cultivando este tipo de ideas y desarrollándolas en este sentido, porque al fin y al cabo cada uno de nosotros tiene una deuda con este pueblo que ya es nuestro también. Para cualquier propuesta o sugerencia relacionada con el tema no dudes en contactar conmigo.
Para continuar con esta solidaria iniciativa, se invita a todas las almas nobles a sumarse. Para adherirse, rogamos a los contribuyentes dejar constancia de sus nombres y sus teléfonos de contacto.
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